on los últimos coletazos del verano y el principio del otoño, los ciervos y gamos se ponen en celo y protagonizan la banda sonora en la Reserva de la Biosfera Tajo Internacional. Sus fuertes bramidos comparten espacio en esta época del año con el correr de las aguas del Tajo, el canto de grullas, cigüeñas, aves rapaces y el ulular de lechuzas y búhos por la noche.
El sonido gutural de los ciervos interrumpido por el estruendo de los choques de cuernos encuentra en Tajo Internacional lugares espléndidos para su disfrute.
Una buena opción para disfrutar de este entorno en otoño es caminar desde Santiago de Alcántara hasta Carbajo para llegar a este mirador, donde además de la berrea podrás deleitarte con todas las aves del Parque.
Seguramente te topes por el camino con grupos de ciervos y, durante la berrea, esta zona resulta ideal para su disfrute porque puedes escuchar y ver, relativamente cerca, a los machos.
Estos enclaves son también lugares espléndidos para disfrutar de la berrea. Además, hay fincas y empresas que organizan visitas guiadas para disfrutar de los bramidos en otoño.
Ya en la parte portuguesa del parque, en la localidad de Idanha-a-Nova, hay dispuesto un itinerario para disfrutar de la observación de la berrea:
Un sendero de gran amplitud que consta de dos variantes y un ramal para disfrutar de la fauna en Tajo Internacional. El punto de partida es Rosmaninhal, una freguesía portuguesa perteneciente al concelho de Idanha-a-Nova. A partir de aquí hay que coger la carretera dirección Fonte do Medo para luego caminar por los caminos rurales que llevan hasta Guedelha, Vale Pórros, Rivera do Freixo y Cegonhas. Una vez llegados a esta pequeña localidad, se toma la carretera que une el pueblo con Couto dos Correias, para después parar en el vértice geodésico de S. Felizes y finalmente llega a Soalheiras.
En este punto, desde Soalheiras, comienza una senda que penetra en zonas dominadas por el bosque mediterráneo y matorral hasta llegar a Alares, una antigua aldea abandonada construida a base de pizarra. Este lugar, actualmente en ruinas y rodeado de naturaleza, le dará un aire telúrico a tu viaje.
Una vez aquí, hay que seguir por el ramal, que parte de una calleja entre muros, que va dirección sur hasta el antiguo puesto de la Guarda Fiscal.
Otra opción es ir hacia el norte para girar después al nordeste hasta llegar de nuevo a Rosmaninhal.
Esta variante de la ruta de 7,6 km. muestra el hogar de los ciervos y gamos en todo su esplendor. Aquí el terreno está esculpido a base de encinas, alcornoques y varias clases de arbustos de gran valor ecológico. Este sendero ideal para disfrutar de la berrea coincide con el camino que parte de Alares hasta el antiguo puesto de la Guardia Fiscal.
Esta ruta de de 2,8 km. (ida y vuelta), cuya salida parte del antiguo puesto de la Guardia Fiscal para finalizar en el observatorio de aves, situado sobre los riberos del Tajo, justo en la frontera con Extremadura. Esta zona es un paraíso para los amantes de los animales, y más en la época de la berrea, por la multitud de venados que habitan en ella. Por si esto fuera poco, este lugar está plagado de rapaces y cigüeñas en un paisaje de gran belleza.
Desde el antiguo puesto de la Guardia Fiscal, este sendero conduce hasta el cruce Rivera de Fonte Santa con el río Tajo. Cuenta con alrededor de 4 kilómetros de longitud y además de ciervos, disfrutarás del típico paisaje ribero.
Descubre más sobre esta actividad en este interesante vídeo:
Con el fin de poner en contacto al viajero con la red empresarial de la zona, os damos el listado completo de las empresas de la zona que de un modo u otro, pueden ofrecer servicios y experiencias relacionadas con esta actividad. ¡Contacta con ellos y disfruta!
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