Salorino se encuentra situado al sur de la penillanura del río Salor, del que procede el nombre del pueblo. En este pueblo se mezcla la historia romana, con vestigios de una calzada en los pasos de la sierra y las ruinas de lo que pudiera ser una villa, con otros de época musulmana existentes en el Torrico de San Pedro.
Los primeros asentamientos fijos del actual Salorino se remontan a las repoblaciones de la Reconquista en el siglo XIII, y alrededor de la fuente del «Lugar». Allí surgieron posadas como la de «La Porra». En los últimos años de siglo XV, la localidad era una zona de descanso con mesones para que parasen a descansar quienes caminaban por las rutas de la Orden de Alcántara. Dicha orden se encargó de llevar hasta el lugar a nuevos pobladores que fundaron el actual Salorino. En 1791, cuatro encomiendas formaban el municipio: Belvís de la Sierra, Benfayán, Sacristanía y Hornos. En ese momento, entre las actividades económicas destacaban la exportación de cera, miel y pan cocido.
Con la desamortización, las encomiendas fueron vendidas y fue muy poca la tierra que quedó en manos de los habitantes del pueblo, por lo que se vieron obligados a abandonar el sector primario para iniciar su actividad en el secundario con tenerías, hornos de pan, molinos y minas de níquel.
En Salorino, la mezcla de patrimonio y naturaleza se hace patente en cada paso. Además de la Iglesia de San Ildefonso y la ermita de Santa Ana, la importancia de ríos y arroyos en este municipio es palpable. Un ejemplo claro son los molinos harineros, que disponen de un sendero para ser visitados y hasta de un día de celebración, la Romería de los Molinos, que se festeja el segundo domingo de mayo. También cabe destacar la gran tradición taurina que caracteriza a esta localidad, que puede disfrutarse en su plaza de toros con capacidad para 1.300 espectadores.
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Calle Larga, 4 - Salorino (Cáceres)