Herrera de Alcántara está situado en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera Tajo Internacional, a medio camino entre Cedillo y Santiago de Alcántara, sobre un pequeño cerro rodeado por la rivera del Aurela, el río Tajo, el Sever y el Alburrel. El nombre del municipio podría derivar de una herrería que existió allí desde el Siglo XI y donde se cuenta que se forjó la rejería de la Catedral de Santiago de Compostela.
Este territorio fue ocupado por los romanos, primero, y por los cristianos en torno a 1167 tras arrebatárselo a los árabes, pero mucho tiempo antes también vivieron otros pueblos. Esto se puede comprobar gracias a los dólmenes milenarios existentes en el municipio. A partir del siglo XV se convierte en Villa de Realengo perteneciente a la Orden de Alcántara hasta independizarse y crear su propia identidad, aunque en el siglo XVII las guerras con Portugal arrasaron la fortificación de Herrera de Alcántara. Un dato importante para la historia y la economía de este pueblo es que tuvo un puerto fluvial en el río Tajo, de dónde salía mercancía hasta Inglaterra, pasando por Lisboa incluso ya en el siglo XVIII. Hoy se encuentra uno de los embarcaderos que forman parte de la ruta fluvial del barco ‘Balcón del Tajo’.
La localidad es perfecta para los amantes de la naturaleza y del avistamiento de aves. Cuenta con una Zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) ‘río Tajo Internacional y Riberos’ y en ella pueden observarse cigüeñas negras, buitres leonados, águilas y, en los ríos y riachuelos, martines pescadores y nutrias.
Y atentos al lenguaje, porque Herrera de Alcántara es uno de los cuatro pueblos en los que se habló portugués como lengua materna en el pasado en Extremadura. A pesar de que ha ido desapareciendo con el tiempo, todavía hay vecinos que hablan un dialecto del portugués arcaico.
(+34) 699 87 80 65
hola@tajointernacional.com
Calle Larga, 4 - Salorino (Cáceres)